Gobierno ecuatoriano garantiza seguridad de sobreviviente de masacre

bandera_ecuador3Quito, 30 ago (PL) El gobierno ecuatoriano adoptó las medidas necesarias para garantizar la seguridad del único sobreviviente de la reciente matanza de emigrantes en Tamaulipas, México, quien se encuentra ya en su país, anunció hoy el canciller Ricardo Patiño.

  En rueda de prensa junto con el ministro ecuatoriano coordinador de Seguridad Interna y Externa, Miguel Carvajal, Patiño precisó que esa protección es extensiva a sus familiares, ante los graves peligros de parte de los grupos criminales que cometieron esa masacre en México.

Ambos funcionarios pidieron a los medios de prensa cooperar con la protección de estas personas manteniendo la mayor discreción posible sobre ellas y no indagar sobre su ubicación, así como recabaron el apoyo de la ciudadanía para identificar otros posibles nacionales entre las 72 víctimas.

Confirmaron que existe información de que otros cinco o seis nacionales iban en el grupo, pero aclararon aún no se ha identificado a ninguno, motivo por lo cual habilitaron una línea telefónica para que familiares informen de posibles parientes emigrantes sin contacto.

Carvajal alertó de los peligros a que se exponen quienes pretenden ingresar a Estados Unidos por vías ilegales, mediante “coyotes” que operan en el país, sobre cuyas redes está actuando la policía y dijo espera una vez capturados sean también sancionados debidamente por la justicia.

El sobreviviente y sus familiares recibirán la protección del Estado todo el tiempo que sea necesario, precisaron ambos funcionarios, sin mencionar las medidas que aplicarán para ello en aras de preservar sus vidas, al ser el único testigo de la masacre del cártel de los Zetas.

Patiño agradeció la colaboración del gobierno mexicano en todo el proceso de repatriación de emigrante herido, y exhortó a los nacionales que deseen emigrar a hacerlo por las vías legales para evitar situaciones como esta dada la gravedad del conflito entre bandas criminales y del narcotráfico en México.

Pedro Rioseco/PL