Widgetized Section

Go to Admin » Appearance » Widgets » and move Gabfire Widget: Social into that MastheadOverlay zone

Francia y el mundo: paranoia colectiva de seguridad

parisParís, 8 ene (PL) Parecía en un inicio que Francia iba a tomar distancia de la paranoia colectiva de seguridad que se apoderó del mundo el 25 de diciembre pasado, pero al final seguirá el mismo derrotero.

  Lamentable para la primera potencia universal del turismo, con un promedio de 80 millones de visitantes por año, que ahora someterá a los viajeros a la misma tortura que en otras naciones occidentales encabezadas por Estados Unidos.

La culpa la tiene el terrorismo, ese oscuro vocablo que a veces aparece como ente aislado y sin explicaciones muy coherentes cuando hay detrás un largo brazo poderoso. Otras es el eje del mal, religiones diferentes, culturas de la diversidad (â��).

A la vista del 11 de septiembre de 2001, cuando volaron en pedazos las Torres Gemelas de Nueva York, todavía hoy sin conocerse las causas exactas de su estrepitoso y letal derrumbe, los rostros indeseables eran árabes o sus semejantes.

En las pesquisas y búsquedas con técnicas sofisticadas de la superpotencia norteamericana, aún con las amenazas del tristemente célebre George W. Bush, el presidente del belicismo, no recuerdo haber visto la fotografía de un hombre blanco entre los sospechosos.

Blanco lo que se dice blanco, no existió ciertamente alguno en los prisioneros llevados a cárceles secretas de la CIA, con la complicidad de Europa, que hasta el momento sólo atinó a negar los hechos sin poder desmentirlos categóricamente.

En fin, que entre árabes, paquistaníes, talibanes, gente de piel tostada con ancestros indios o asiáticos, ahora apareció un joven negro, como para recordarle al primer mandatario estadounidense, Barack Obama, que su raza sigue en el banquillo de los acusados.

Para colmo con nombre islámico, Umar Farouk Abdulmutallab, quien supuestamente a la orden de Al Qaeda, planeaba hacer trizas un avión que cubría el tramo de Amsterdam, la capital holandesa, hasta la ciudad de Detroit, EE.UU.

La justicia estadounidense acusó esta semana a Abdulmutallab, de 23 años de edad, de seis cargos criminales por el frustrado acto terrorista del 25 de diciembre en un avión de Northwest con 279 pasajeros y 11 tripulantes que llegaba a Detroit.

Documentos judiciales lo sindican por abordar con una bomba disimulada en su ropa el vuelo 253 de Northwest procedente de Ámsterdam.

“La bomba consistía en un artefacto, cuyo contenido era Tetranitrato de pentaeritritilo (PETN), triperoxido de triacetona (TATP) y otros ingredientes (â��).

Aunque es un asunto muy serio en realidad, la comunidad internacional vuelve a estar bajo los designios de una parafernalia llena de tecnicismos que recuerdan bastante a tiempos grises del ántrax y la llamada gelatina C5.

Así llegamos a los escáneres personales, que nos desvestirán literalmente en los aeropuertos internacionales y pondrán punto final a lo poco de privacidad que nos queda a los pobladores de este mundo.

Los altos funcionarios franceses, incluidos ministros, nos explican que el aparato de rayos X que escanea el cuerpo humano es más efectivo, evita los “incómodos” cacheos y es mucho más rápido a la hora de hacer los controles a los pasajeros.

En síntesis, si quiere viajar a cualquier país occidental y a otros que le siguen la rima, no se sabe si para justificar la prevalencia de las guerras, sobre todo en Afganistán, prepárese a ser humillado.

Dependerá, de todos modos, del pasaporte que lleve el viajero. No es lo mismo ser europeo o estadounidense, que pertenecer a una lista negra o del eje del mal.

En esos casos, las vacaciones, traslado de país por negocios o asuntos familiares, pueden transformarse en una pesadilla.

Fausto Triana/PL)

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar