Estados insulares contra pacto débil en Copenhague

cambio_climatico_cumbre1Copenhague, 11 dic (PL) Un rotundo no mantienen hoy los 42 estados insulares presentes en esta ciudad capital de Dinbamarca sede de la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP-15), ante intentos de imponer un acuerdo mediatizado.

  La AOSIS, la alianza que une a esos Estados, declaró que no aceptará un pacto débil en esta cumbre de Copenhague y retomó la demanda de un trato jurídicamente vinculante que limite el calentamiento global a 1,5 grados centígrados.

De no ser así, a los efectos de “algunos países estamos hablando de un hundimiento total”, insistió el vicepresidente del grupo y representante de las Islas Salomón, Collin Beck.

Si se tratara de un tope superior a los 1,5 grados, estaríamos obligados a discutir de cuestiones como la reubicación, la migración y la indemnización, agregó Beck.

La desesperación en algunos atolones del Pacífico llega a tal extremo que Tuvalu desentonó ayer en el concierto de la AOSIS al instar a mandatos de recortes de gases contaminantes para ricos y pobres por igual, en una acción considerada delirante por los países emergentes que componen el Grupo de los 77, Arabia Saudita al margen.

Para la alianza de las islas del Pacífico, el Índico y el Caribe toda propuesta para limitar el calentamiento global a 2,0 grados centígrados respecto a la etapa pre-industrial, la más promovida en el seno de la Conferencia, expondría a sus miembros a inundaciones catastróficas con el aumento de los océanos.

“Hemos estado hablando sobre el cambio climático durante 20 años y, desafortunadamente, tuvo que llegar una crisis para lograr la atención del mundo”, comentó Beck.

Empero, acotó, “la Asociación no aceptará un acuerdo débil.”

A su vez, Dessima Williams, de Granada, la isla caribeña que preside la AOSIS, declaró que “no es posible aceptar un aumento de la temperatura de más de 1,5 grados centígrados”.

En conferencia de prensa el jueves, cuarta jornada de negociaciones para un acuerdo global llamado a frenar el desastre climático, la embajadora Williams reiteró que la responsabilidad de reducir las emisiones de gas de carbono (CO2) y de financiar la lucha mundial contra el cambio climático recae en su mayoría en los países industrializados.

Susana Ugarte Soler/PL)