Cumbre de La Habana confirma al ALBA como sólida alianza

cumbre_albaehp08La Habana, 15 dic (PL) La VIII Cumbre del ALBA concluyó aquí con aleccionadores discursos de jefes de Estado y Gobierno, quienes destacaron los avances del mecanismo de integración regional y su efectiva confirmación como alianza política, económica y social.

  Los mandatarios y otras personalidades presentes en la cita alertaron sobre las amenazas que representan el establecimiento de bases militares de Estados Unidos en Latinoamérica y asonadas golpistas como la ocurrida en Honduras.
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Declaración final de la VIII Cumbre del ALBA-TCP
El presidente de Cuba, Raúl Castro, afirmó la víspera que ser parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América implica el propósito de construir sociedades racionales, eficientes, que vivan en armonía con la naturaleza y procuren la justicia social para nuestros pueblos.

“Esa es la cooperación y la integración que promovemos, y tal empeño exige un espíritu revolucionario”, expresó el mandatario.

Calificó de muy productivo el intercambio en el análisis de los indiscutibles avances y los desafíos que afronta el mecanismo de integración regional.

Por su parte, el presidente venezolano, Hugo Chávez, narró cómo conoció al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, y cómo nació la idea del bloque regional.

“La Alianza comenzó con ese abrazo”, apostilló Chávez, quien comenzó su discurso con la lectura de una carta de Fidel dirigida a él como presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

Agregó que la estrategia del bloque es lanzar una ofensiva en los próximos cinco años para afianzar lo que calificó de movimiento anticapitalista y alternativa socialista de liberación.

El próximo lustro será de ofensiva incrementada, de redoblar la marcha, para conformar este gran espacio que está a la vanguardia de los cambios en este planeta, remarcó el líder bolivariano.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, denunció que las bases militares en Colombia, bajo control de Estados Unidos, constituyen una invasión a Suramérica y abogó por realizar un referendo continental sobre este tema.

Morales expresó su seguridad de que los pueblos de la región se unirán para defender a cualquier país ante una agresión norteamericana.

“Así como Bolívar defendió a otros pueblos, todos los países latinoamericanos defenderemos la dignidad de cualquier nación latinoamericana”, expresó.

El canciller de Ecuador, Fander Falconí, y el embajador de Dominica en Venezuela y coordinador nacional del ALBA, Philber Aaron, condenaron el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, medida que calificaron de inmoral

“Se trata de un bloqueo criminal contra el pueblo cubano”, enfatizó Falconí, en tanto Aaron la describió como injusta y contraria a la voluntad de la abrumadora mayoría de la comunidad internacional.

La canciller de Honduras, Patricia Rodas, declaró que su pueblo continuará la lucha por una Asamblea Constituyente a pesar de la represión y de las maniobras para tratar de institucionalizar el golpe de Estado.

“La fuerza política que hoy se construye en Honduras, junto a los gremios de los campesinos, los obreros, los indígenas y estudiantes, camina inexorablemente hacia un nuevo poder constituyente”, dijo Rodas.

La ministra destacó los aportes del ALBA a su país en el campo de la salud, la educación, la producción de alimentos y la formación de jóvenes.

Rodas denunció que el golpe de Estado en Honduras fue un golpe contra el ALBA y manifestó su convencimiento que ese cuartelazo será vencido por el pueblo hondureño.

La VIII cumbre emitió una declaración final que destaca los avances del mecanismo de integración regional en la defensa de la soberanía, autodeterminación, identidad y unidad de Latinoamérica y el Caribe

El documento resalta los resultados alcanzados en los proyectos ya instrumentados o en ejecución a favor del desarrollo social, la formación de recursos humanos y la alfabetización.

Igualmente en la prestación de servicios de salud, creación de infraestructura y complementación productiva, fomento a la producción de alimentos y formación de capital para proyectos de inversión.

Los mandatarios afirmaron que el impacto sostenido de estos resultados a favor de la justicia y una mejor distribución de la riqueza, el mayor desarrollo y participación de los pueblos y la integración de poblaciones tradicionalmente discriminadas.

El documento final subraya el aporte de ALBA al acervo político y cultural de la región, lo cual significa la aplicación práctica de los principios de cooperación, solidaridad, justicia social y complementaridad económica.

Los mandatarios reiteraron su decisión de consolidar la capacidad de concertación política alcanzada para atender temas de alcance regional o global, como lo demuestra la actuación exitosa en organismos multilaterales dirigida a la construcción de un mundo más justo y solidario.

La declaración denuncia que las bases militares estadounidenses en Colombia constituyen la amenaza más grave a la paz, la seguridad y la estabilidad de Latinoamérica y el Caribe.

Condena, en los términos más enérgicos, la ofensiva política y militar de Estados Unidos en la región, manifestada, fundamentalmente, por los acuerdos promovidos para establecer enclaves bélicos.

Igualmente, ratifica que América Latina y el Caribe debe ser una región libre de ese tipo de instalaciones castrenses extranjeras y reafirmaron que es inaceptable utilizar la lucha contra el tráfico de drogas y el terrorismo internacional como pretexto para incrementar la presencia militar norteamericana en el área.

La cumbre emitió además un comunicado especial que expresa preocupación por las negociaciones previas a la conferencia de sobre cambio climático en Copenhague, ya que los países desarrollados no tienen intención de alcanzar resultados justos y balanceados.

El texto deplora que las naciones desarrolladas encaminen sus esfuerzos a alterar y quebrantar los principios y compromisos del régimen legal vigente.

El objetivo es “perpetuar sus patrones de producción y consumo insostenibles, y la dependencia y marginación de los países en desarrollo, al intentar desplazar la carga que representan la mitigación y la adaptación a dichos países”, precisa el documento.

Enrique Torres/PL)