Sin adversarios, presidente francés resentido de sus males

nicolas_sarkozyParís, 6 nov (PL) Año y medio después de su victoria electoral en mayo de 2007, el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, aparece hoy resentido de sus males, con la primera baja significativa de popularidad pero todavía sin adversarios.

  Según las encuestas las cosas no van bien para la imagen del hiperactivo jefe de Estado y en específico la firma Viavoice asegura que dos de cada tres franceses juzgan inadecuada la gestión de Sarkozy.

Su racha negativa en el segundo semestre del año apunta a varios temas, desde cuitas al interior de su partido (Unión por un Movimiento Popular, UMP) hasta manejos poco inteligentes de situaciones delicadas.

Así, la jugada contra su archienemigo Dominique de Villepin, ex primer ministro e integrante de la UMP, salió trasquilada por el momento dentro del llamado caso Clearstream sobre presuntos intentos de desprestigiar a Sarkozy en su carrera política.

Villepin aguarda por la sentencia del caso a inicios del 2010, pero mientras tanto ya hizo una suerte de relanzamiento de sus proyecciones y no perdió oportunidad para asegurar que es víctima de un ensañamiento del mandatario.

Otro capítulo gris fue el apoyo expreso del gobernante a su hijo Jean Sarkozy para dirigir el importante centro de negocios de La Defensa, considerado un núcleo financiero que le disputa la supremacía a Londres en estos momentos.

El joven de 23 años y apenas en segundo año de la carrera de derecho, terminó por retirar su candidatura. Sin embargo, el daño estaba hecho y requirió esta semana una confesión de “mea culpa” del presidente por haber permitido esa situación.

No menos relevante en contra de su imagen fue el espaldarazo a su ministro de Cultura, Frederick Mitterrand, en torno a sus críticas contra la detención en Suiza del cineasta franco-polaco Roman Polanski, por un caso de violación de una menor.

El titular de Cultura dijo que contaba con el respaldo de Sarkozy en el hecho de que se trataba de un viejo expediente de más de 30 años y no debería salir a la luz ahora, a pesar de los reclamos de la justicia de Estados Unidos a Polanski.

Tampoco lo ha tenido muy claro dentro de su gabinete, con manifestaciones encontradas de sus ministros y funcionarios de alto nivel en relación con medidas básicamente de corte económico y financiero.

Yves de Kerdrel, editorialista del matutino de derecha Le Fígaro, comentó recientemente que la “ruptura tranquila” prometida por Sarkozy en su campaña ha perdido el rumbo y se quedó a mitad de camino como “una tienda de accesorios”.

Le llueven asimismo las críticas de la oposición, de la izquierda, centro y los ecologistas. Sin embargo, ante la ausencia de un contrincante de peso hacia las elecciones presidenciales de 2012, todavía tiene margen de maniobra.

Aunque se repitieron los intentos de la izquierda de formar un frente común contra la actual administración, la falta de un líder es evidente.

A tal punto, que los sondeos mencionan al socialista Dominique Straus-Kahn, actual director-gerente del Fondo Monetario Internacional, como única personalidad capaz de enfrentar a Sarkozy en 2012.
 

Fausto Triana/PL)