México en el Día de Muertos

México, 1 nov (PL) México comienza hoy de manera oficial los festejos por el Día de Muertos, una de las más importantes tradiciones del país conformada por una rica variedad de celebraciones.

  Sin embargo, desde que llegó el fin de semana ya la gente anda de fiesta, y el motivo de las calaveras aparece en todas partes, vendedores ambulantes, pulóver, publicaciones literarias, críticas políticas, golosinas.

En espacios de la capital como la famosa casa del muralista Diego Rivera, o en el propio centro de la urbe, se hacen exposiciones a propósito de la fecha. Lo mismo ocurre en toda la nación.

Los panteones se transforman en sitios de tradición y de encuentro también entre los vivos y los que se fueron.

La práctica difunde, según la creencia de la civilización mexicana antigua, que cuando el individuo muere su espíritu continúa viviendo en Mictlán, lugar de residencia de las almas que han dejado la vida terrenal.

Pero el día designado por la costumbre, retornan a sus antiguos hogares para visitar a sus parientes. Aunque durante esa visita no se ven entre sí, mutuamente ellos se sienten, aseguran.

En la fecha, para recibir a quien viene “del más allá” se efectúa el acostumbrado banquete mortuorio, variado según la región de la que se trate y el nivel económico de cada familia.

La celebración de Día de Muertos es el 2 de noviembre; pero el día primero es el de los Muertos Chiquitos, para todos aquellos que fallecieron siendo niños.

Se trata de conmemoraciones prehispánicas, las cuales a su vez coinciden con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.

Según cuentan cuando llegaron a América los españoles en el siglo XVI trajeron sus propias celebraciones cristianas y europeas, donde se recordaba a los muertos en el Día de Todos los Santos.

Al convertir a los nativos del nuevo mundo se dio lugar a un sincretismo que mezcló las usanzas europeas y prehispánicas, haciendo coincidir las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas con el festival similar mesoamericano, creando el actual Día de Muertos.

Éste no sólo se festeja aquí, también en otros países de Centroamérica y en algunas localidades de Estados Unidos.

Por su diversidad cultural y la manera en que se evoca en el presente un ritual tan antiguo, ha sido declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Sin dudas, el Día de Muertos se encuentra en los pueblos de México como una gran expresión de fervor por lo mágico, lo histórico y lo maravilloso.

Fuente:PRENSA LATINA