Venezuela prepara nuevo combate electoral en 2010

Caracas, 13 oct (PL) Aún incipientemente, los partidos políticos venezolanos preparan hoy la batalla electoral de 2010 por la Asamblea Nacional, con la unidad de partidarios y opositores del presidente Hugo Chávez como elemento fundamental.

  Con su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), la mayor organización política del país y con más de siete millones de miembros, Chávez estableció ya el objetivo: ganar los dos tercios del cuerpo legislativo de 167 miembros.

Los partidos opositores, de otro lado, pusieron en marcha un movimiento de búsqueda de candidaturas unitarias, pese a una compleja situación admitida por dirigentes como el secretario general de Acción Democrática, Henry Ramos Allup.

“Seamos prácticos. No tenemos calorías para andar desperdiciando”, expresó Ramos Allup como parte de sus argumentos para proponer la búsqueda de consensos que pasa por sondeos y elecciones primarias para seleccionar a los candidatos.

La participación en las elecciones, compartida por los grupos opositores â�”aunque difieren en los métodos y la necesidad de candidatos únicos- es un cambio radical en relación con el enfoque que predominó en los anteriores comicios parlamentarios.

En un fallido intento por descalificar la Asamblea Nacional, los opositores retiraron sus candidatos en los pasados comicios y llamaron al abstencionismo, decisión que muchos atribuyeron a consejos de la embajada de Estados Unidos.

Ese error, reconocido como tal posteriormente por sus dirigentes, privó a este sector político de voz y voto en la Asamblea Nacional, aunque posteriormente contó con un pequeño grupo de diputados disidentes.

Consultado por Prensa Latina, el intelectual y político venezolano Domingo Alberto Rangel augura unos comicios reñidos, aunque en su opinión deben ganar los candidatos del PSUV.

Respecto al objetivo de Chávez de obtener los dos tercios, Rangel lo considera “difícil, pero no imposible”, y estima que en ello debe influir la forma en que las autoridades puedan capear la crisis mundial para evitar afectaciones.

El veterano político â�”crítico de aspectos del gobierno de Chávez, pero con el reconocimiento público del mandatario-, consigna entre los elementos favorables a sus posiciones el futuro de los precios del petróleo.

Según su opinión, los precios de los hidrocarburos, la principal fuente de ingresos de la nación suramericana y sustentos de los programas sociales, continuarán subiendo: “no deben bajar, aunque siga el mundo en crisis”, subrayó.

Al tiempo que atribuye a los comicios una alta importancia, Rangel considera que la oposición no logrará una alianza perfecta para las candidaturas, aunque estima la unidad “factible en general”, sobre todo a partir de la influencia de Estados Unidos.

De acuerdo con su criterio, la unidad que quisieran sectores opositores y sus aliados extranjeros choca con los intereses personales, pero sobre todo de grupos regionales, interesados en garantizar uno o dos diputados en el Congreso, al margen de la proyección global.

La unidad, paradójicamente, divide a la oposición venezolana a partir de criterios de partidos que temen perder la representación legal electoral y también entre quienes apoyan candidatos únicos, pero difieren en cuanto al método de selección.

Julio Borges, del partido Primero Justicia, propone una sola encuesta con información pública de los resultados, pero una propuesta similar motivó la expulsión del partido Un Nuevo Tiempo del ex alcalde del municipio capitalino de Chacao Leopoldo López.

Frente a las disputas de la oposición, que llevaron al secretario general del partido COPEI, Luis Carlos Solórzano, a calificar la situación de dramática, el PSUV de Chávez inició una reestructuración interna y prepara un Congreso nacional extraordinario.

Para fortalecer la estructura se formaron en todo el país más de 100 mil patrullas (organizaciones de base) del PSUV, que actuarán en zonas de residencia y centros de trabajo, entre cuyos objetivos figura el proselitismo para las elecciones de 2010.

La indudable ventaja de los partidarios de Chávez es reflejada también por encuestas como la más reciente de la firma IVAD que le otorga a los socialistas 32,3 por ciento de respaldo.

Detrás se ubican en la encuesta los partidos Acción Democrática (5,3 por ciento), Primero Justicia (4,4) Un Nuevo Tiempo (2,5), COPEI (2,2), otros (4,8) y no sabe o no responde el 46,5 por ciento.

Sobre la elección de los diputados a la Asamblea Nacional, el sondeo apunta a 36,8 por ciento de legisladores del PSUV y partidos aliados a Chávez, 25,5 para la oposición y 37,7 no expresó su opinión.

Miguel Lozano/PL)