Política, ética y cultura auténtica: Abel Prieto

abelpParís, 8 oct (PL) Lenguaje filoso y directo, firme e impasible, al parecer características esenciales del ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, quien a su paso por Francia dejó algunos vientos cargados de contenidos.

  En poco menos de una hora respondió a numerosas preguntas de Prensa Latina y reiteró su condición de intelectual comprometido con las artes, soñador de otras alternativas para que la frivolidad deje de ser parte del mundo actual.

El titular sostuvo la víspera un encuentro con intelectuales franceses y cubanos residentes aquí, participó en el Foro Ministerial de la UNESCO y pronunció un relevante discurso en la 35 Conferencia General de la entidad de Naciones Unidas.

Un rato antes de partir hacia Moscú, donde efectuará una visita oficial con motivo de la condición de Rusia como Invitado de Honor a la Feria del Libro-2010 en La Habana, Prieto hizo un análisis general de la política, la ética y la cultura.

“En gran parte del mundo, la política se parece cada vez más a un espectáculo. Una suerte de Reality Show. Es más relevante la imagen que los contenidos de los mensajes y los gobiernos tienen menos poder y son casi dominados por las corporaciones”, apuntó.

El también escritor y filólogo remarcó que en su opinión, la cultura debe convertirse en el antídoto frente a las trasgresiones de la ética, la ausencia de valores y la mediocridad.

“Es perverso, delirante. La publicidad comercial está al servicio de crear falsas necesidades, las marcas ya no representan a un producto determinado, sino a muchos y sobre todo, a un estilo de vida. Si no encajas, no eres persona”, argumentó.

Para colmo, los juegos de video incentivan la violencia y el racismo y hasta tendencias fascistas: niños pequeños y adolescentes juegan a matar al árabe, al negro o al “otro”, añadió.

El ministro cubano sentenció que el modelo capitalista en estos momentos está llevando a liquidar el planeta Tierra. “En el Titanic, pero sin botes salvavidas. En el Titanic se salvaron los pasajeros de primera clase, ahora nos vamos a hundir todos”, acotó.

Prieto señaló que la adoración al dinero, lo que vales por tu popularidad o tu vestimenta, colocan en una casilla a mediocres famosos, y en otra al talento desconocido, muchas veces aplastado por romper con los cánones de ventas.

“En Cuba trabajamos duro por resolver algunas necesidades materiales importantes para la población, como viviendas, alimentos y otros. Pero hemos percibido que hay también una necesidad espiritual de la cultura”, comentó.

Al abundar al respecto, puso el ejemplo de las exitosas Brigadas Artísticas que recorrieron las zonas devastadas por tres huracanes en la Isla en 2008 y fueron recibidas con mucho entusiasmo.

“No tengo tanta preocupación con el libro, porque se ha incrementado el hábito de lectura, la Feria nos ha potenciado la calidad de los autores y en general es una esfera que goza de excelente salud”, anotó.

Sin embargo, Prieto admitió que con el cine existe una situación diferente, porque a través de los dvd y videos en general llegan muchos productos de pésima calidad y en general la gente consume todo lo de Hollywood.

“Es un asunto que nos inquieta y que debatimos en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y con el Instituto de Cine (ICAIC). Promovemos las semanas de cine europeo, el francés por ejemplo llega a todos los municipios”, dijo.

Pero no es suficiente, aún cuando igual tenemos jornadas consagradas a Italia, Alemania, España y otros. Hemos pedido a un grupo de críticos que pongan a disposición de las bibliotecas las 200 mejores películas de la historia, explicó.

“Queremos volver a los buenos tiempos del séptimo arte, en los cuales los espectadores decidan por la calidad de las producciones, aprendan a determinar las jerarquías. En verdad es la aspiración para toda la cultura en Cuba”, indicó.

El titular recalcó la importancia de la Convención sobre Diversidad Cultural adoptada por la UNESCO y que en su momento fue calificada de triunfo de los Países No Alineados y del Tercer Mundo frente a la oposición de Estados Unidos.

Asimismo, se congratuló del éxito del programa de alfabetización cubano Yo sí puedo, aplicado en 28 países y que permitió enseñar a leer y escribir a más de cuatro millones y medio de personas, el cual volvió a proponer a la UNESCO.

Finalmente, Prieto encomió a la educación y la cultura como pilares imprescindibles para el desarrollo humano y recordó que para Cuba son prioridades insoslayables de la Revolución, al igual que la salud pública.

Fausto Triana/PRENSA LATINA