Afirman que resistencia seguirá en Honduras pese a estado de sitio

HONDURAS
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Tegucigalpa, 30 sep (PL) La resistencia antigolpista de Honduras afirmó que continuará hoy la movilización popular en demanda de la restauración del orden constitucional pese al estado de sitio decretado por el gobierno de facto.

  Nos mantendremos en las calles a pesar de toda la represión de este régimen usurpador, afirmó a Prensa Latina Juan Barahona, coordinador general del Frente Nacional contra el golpe de Estado.

La suspensión de las garantías constitucionales fue anunciada el pasado domingo y al día siguiente soldados y policías clausuraron la emisora Radio Globo y el canal 36 de televisión, opositores a la asonada castrense.

La policía antimotines acordonó el área de concentración de los miembros del Frente los dos últimos días, para aplicar las restricciones a la libertad de reunión y movimiento impuestas por el estado de sitio.

Lo que ellos quieren es que nosotros no salgamos, que nos quedemos en nuestras casas, pero no lo lograrán, vamos a seguir saliendo hasta romper ese cerco, dijo Barahona.

Agregó que el pueblo no renunciará a sus demandas de lograr la restitución del orden constitucional y del presidente legítimo, Manuel Zelaya, y la convocatoria a una asamblea nacional constituyente.

La manifestación de este miércoles fue citada para los alrededores de la emisora Radio Globo, clausurada la madrugada del lunes, pero que logró horas después comenzar sus transmisiones por Internet.

En tanto, la tensión se incrementó en el Instituto Nacional Agrario, ocupado por los campesinos desde el golpe militar del 28 de junio y quienes recibieron ayer exigencias de la policía de abandonar la edificación y la amenaza de desalojarlos.

Líderes del movimiento responsabilizaron al presidente del gobierno de facto, Roberto Micheletti, y al jefe de las fuerzas armadas, general Romeo Vázquez, de las consecuencias de una agresión a los hombres del campo.

Explicaron que permanecen en el Instituto para proteger la documentación de 40 años de lucha por el derecho a la tierra, que por primera vez en décadas encontró apoyo en un gobierno, el de Zelaya.

Raimundo Lopez/PRENSA LATINA