Merlín y Madam Mim visitan Alexanderplatz

Merlín en Berlín
Merlín en Berlín

Por el mago Merlín

¡POR LAS BARBAS DE ODÍN! Cada día parece haber más gente en las calles de Berlín! ¡Y también más bicicletas! Bueno, como siempre la bruja Madam Mim y yo salimos pasear en bicicleta este fin de semana, ya saben, para mover un poco el esqueleto. Durante el camino hablamos sobre un artículo que leímos en este periódico, el cual señala que el número de ciclistas en la capital alemana se ha duplicado durante los últimos 10 años y que se espera que se doble de nuevo en la próxima década. ¡Diablos! Aunque nos pareció muy lógico, ya que además proveer un excelente ejercicio, muchos prefieren andar en bicicleta en Berlín para así evitar los gastos que implica un automóvil, sobre todo en cuanto al combustible, y también para ahorrarse el costo de los pasajes de tren. Además, tal como recalcan los amantes del medio ambiente, ¡la bicicleta es uno de los pocos medios de transporte no contaminantes del mundo! Bueno, queridos lectores, siguiendo con mi relato de esta semana, en esta oportunidad la bruja Madam Mim y yo fuimos a Alexanderplatz, uno de nuestros lugares favoritos, ubicado en pleno centro del antiguo Berlín del Este.

Música callejera en Alexanderplatz
Música callejera en Alexanderplatz

ALEXANDERPLATZ ES UNA AMPLIA y concurrida plaza ubicada muy cerca del lugar donde el antiguo gobierno comunista de la RDA levantó la Torre de Televisión (Fernsehturm), la cual es visible desde casi cualquier sitio de la capital alemana. A corta distancia de Alexanderplatz hay varios parques, monumentos y edificaciones antiguas, incluyendo el Ayuntamiento (Rotes Rathaus) y la catedral (protestante) de Berlín (Berliner Dom). Bueno, lo cierto es que durante nuestra visita, la bruja Madam Mim y yo recordamos como si fuera ayer cuando la plaza aún servía de sede para un enorme mercado de venta de ganado, esto fue hasta comienzos del siglo XIX. ¡Cómo han cambiado las cosas desde que la plaza era conocida como Ochsenmarkt o Mercado del Buey! Recordamos que en aquel entonces, a finales de 1805, el célebre mercado recibió la visita del zar Alejandro I de Rusia, en cuyo nombre fue bautizado el lugar. También recordamos como, con el paso del tiempo, surgieron importantes negocios alrededor de la plaza y, a finales del siglo XIX, se construyó una estación de metro, así como un mercado, propiamente dicho. Durante los años veinte llegó a ser el lugar ideal para pasar las noches, tal como relata la novela de Alfred Döblin, Berlin Alexanderplatz, publicada en 1929.

Hace tiempo...
Hace tiempo...

A PESAR DE LOS DAÑOS SUFRIDOS durante los bombardeos realizados durante la Segunda Guerra Mundial, la plaza fue restaurada y ampliada por las autoridades de la República Democrática Alemana, llegando a convertirse en el corazón de Berlín Oriental. Recuerdo el dñia que Madam Mim y yo nos enteramos, en mayo de 2007, que una cuadrilla de obreros que realizaba refacciones en los alcantarillados de la plaza descubrieron por casualidad que bajo la tierra se escondía el búnker secreto más grande dejado en Berlín por los Nazis. Su secreto había sido tal que nadie conocía su existencia en nuestros días. ¡Fue toda una sorpresa! Tal como me dijo Madam Mim, quien se interesó mucho en el asunto, el bunker fue construido en plena guerra para alojar a los miembros de la compañía alemana de ferrocarriles, al lado de la Casa de los Profesores.

Merlín en Berlín
Merlín en Berlín

EN EL PRESENTE ALEXANDERPLATZ es uno de los lugares más visitados de la ciudad, siendo la sede de la transitada estación de Berlin Alexanderplatz y del célebre Forum Hotel Berlín, el edificio más alto de la ciudad. En sus alrededores, entre otros atractivos, se encuentra el Reloj Mundial, hecho de metal, cuya estructura de 16 toneladas y 10 metros de altura señala la hora de las principales capitales mundiales a medida que gira lenta y perennemente. Fue erigido por la autoridades de la República Democrática Alemana en 1969, durante la ampliación de la plaza. La cúspide del reloj está rematada con un modelo del sistema solar que rota una vez por minuto. ¡El tiempo vuela! ¡Así que aprovéchenlo bien! Bueno, hablando del tiempo que vuela, acabo de mirar el reloj y veo que ya se me hace tarde, así que tendré que dejarlos por ahora. Pero los espero la semana que viene con otro relato sobre mis aventuras con la bruja Madam Mim en la ciudad de Berlín. ¡Visiten Alexanderplatz!¡Y que la luz los acompañe! ¡Salud!