Crece turismo en Polo de Holguín

El litoral norte de la oriental provincia de Holguín es considerado por cubanos y foráneos como un verdadero paraíso, bañado por playas cuyas arenas se mezclan con una vegetación autóctona e inconfundible. Fue precisamente por esa zona de Cuba por donde Cristóbal Colón desembarcó en la Isla el 28 de octubre de 1492, justo para exclamar aquella frase que identificaría para siempre la belleza del entorno: ¡Esta es la tierra más hermosa que ojos humanos vieron! Y no se equivocó El Almirante. La hermosura de aquel lugar permanece hoy intacta para orgullo de los cubanos y especialmente los holguineros.

Ese regalo natural, patrimonio de toda Cuba, resulta admirado también por quienes, desde otros rincones del planeta, lo visitan en calidad de turistas.
Calificado como uno de los más ricos escenarios de la naturaleza cubana, Holguín se muestra entre los principales destinos turísticos del archipiélago caribeño, con más de 40 playas.

La vista al Atlántico es adornada hoy por la imponente arquitectura de instalaciones turísticas, construidas fundamentalmente en los balnearios de Guardalavaca, Pesquero y Esmeralda.

En esa faja costera se encuentra uno de los mayores hoteles de la ínsula, el “Playa Pesquero”, que junto al Paradiso Río de Oro y el Brisas Guardalavaca, conforman los principales atractivos de tal polo turístico, el tercero del país.

El excelente confort de los complejos hoteleros, unido a la profesionalidad de quienes laboran allí en aras del desarrollo de la industria sin humo, hacen de ese litoral norteño un sitio de esparcimiento y quietud sin límites.
La provincia recibe actualmente cerca de 15 aerolíneas procedentes de Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Italia, Holanda y Canadá, este último el principal emisor al representar el 66 por ciento de los turistas extranjeros en el territorio.

Con más de dos mil 300 habitaciones, operadas por los Grupos Cubanacán, Gaviota, Islazul y Campismo, el territorio exhibe ocho zonas de playas, islotes dedicados al turismo, dos parques naturales y varios centros extrahoteleros.

En medio de los toques finales para la temporada alta de 2008 en Cuba, el inesperado huracán Ike impactó la totalidad de sus inmuebles, los cuales en poco tiempo fueron reparados y alistados para el disfrute de los veraneantes.
Quienes visitaron el lugar horas después del paso del ciclón, no imaginaron que el complejo hotelero en breve recobraría su original fisonomía, tras los estragos ocasionados por los vientos y el azote del mar.

Han transcurrido desde entonces más de 10 meses y hoy esa reconstrucción se traduce en más felicidad para los trabajadores de esa rama, por sus aportes a que Holguín enarbole otra vez la bandera como sede del 26 de Julio, Día de la Rebeldía Nacional.
Fuente: Cubatravel