Arte argentino llega al Castillo de Alcalá

Recientemente su inauguró en el castillo de Alcalá del Júcar la exposición Con Buenos Aires, que recoge las obras de doce creadores argentinos de dilatada trayectoria artística. Estos artistas son participantes de la clínica artística del comisario de la muestra, Eduardo Médici, donde se citan una vez al mes para discutir y confrontar su producción. La exposición estará en Alcalá del Júcar hasta el 23 de agosto y podrá contemplarse de lunes a domingo desde las 11.00 a las 14.00 horas y desde las 17.00 hasta las 20.00 horas.

Con Buenos Aires es una de las muestras que forman parte de un novedoso proyecto de intercambio cultural con Hispanoamérica, promovido por la Asociación Castellano-manchega de Divulgación Artística (ACDA) y al que se ha sumado el Ayuntamiento de Alcalá del Júcar. Dentro de este programa de intercambio también se incluyen las exhibiciones de las obras de Eduardo Médici en la galería de arte La Lisa, en Albacete, así como la visita en 2010 de una selección de artistas a Buenos Aires. Los creadores podrán proyectar su obra en la prestigiosa galería Arte x Arte, ubicada en la capital argentina.

La inauguración contó con la presencia de dos de las artistas que exponen sus obras en el castillo de Alcalá del Júcar. Una de ellas es Andrea Ladvocat, cuyo trabajo se basa en la fotografía digital impresa sobre chapa de hierro. Según la autora, esta técnica refleja el hierro como una fuerza recta y segura donde se proyecta un mundo vivo, frágil y sin espacios que produce sensibilidades extrañas. Otra de las artistas es Diana Randazzo, que utiliza medios como la resina y la fotografía para trabajar con la figura del círculo y los mandalas, que rellenan el vacío de la circunferencia llenando de sentido su existencia.
Cristina Ferrera y Daniel Aubert, otros de los participantes en la muestra, usan la fotografía para mostrar “lo que estuvo y ya no está”. Cristina le añade además diversos materiales, como el acrílico, el óleo o la carbonilla.

José Manuel Rodríguez utiliza también el acrílico, pero esta vez sobre un lienzo, donde realiza costuras que generan pliegues coloridos. En cambio, Mónica Rizzi utiliza un material muy peculiar, la plastilina, para acabar simulando manjares falsos que conducen al espectador a sensaciones visuales y eufóricas.
La pintura también tiene cabida en esta exposición. En su serie Lúdicamente, María Luz Delorenzini en crea criaturas que habitan otros mundos en su intento por llenar el espacio de juego con una mirada de niña. En cambio, Mirta Cameán busca lo oculto que va más allá de la imagen en su serie de pinturas Manos. Por un lado muestra, pero por el otro también oculta algo de ella.
Fuente: LAVERDAD.ES